Boletín 047/2025

Personas trabajadoras agrícolas.

Según los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondientes al segundo trimestre de 2025, la población ocupada alcanzó un total de 59,440,760 personas. Este grupo laboral se divide en 35,109,909 hombres (59.1%) y 24,330,851 mujeres (40.9%), lo que confirma una estructura de participación mayoritariamente masculina a nivel nacional.

En el análisis por sectores de actividad económica en el país, el comercio se posiciona como el principal generador de empleo al absorber a 11,758,980 personas. A este rubro le siguen la industria manufacturera con 9,564,912 trabajadores, y las actividades de agricultura y ganadería, que ocupan el tercer peldaño nacional con un total de 6,296,210 personas registradas en estas labores.

Enfocando el análisis estrictamente en el sector agropecuario registró un total de 2.86 millones de personas ocupadas al cierre del segundo trimestre de 2025, lo que significó un descenso de 66,435 trabajadores respecto al trimestre previo. Por su parte, en el territorio de la Ciudad de México, la encuesta ENOE estima la presencia de 24,382 personas ocupadas en actividades vinculadas al campo.

Gráfica 1 - Distribución del ingreso en el sector agrícola 

Fuente: Elaboración propia con datos de (ENOE), 2T 2025.

Al profundizar en las características demográficas de la población ocupada en el sector agropecuario, destaca una brecha en la participación por razón de género. Los datos oficiales demuestran el predominio de una estructura sumamente masculinizada, donde los varones representan el 88.30% de la fuerza de trabajo frente a una reducida presencia femenina de apenas el 11.70%.

La distribución de los ingresos económicos refleja condiciones de alta vulnerabilidad para quienes se dedican a estas actividades productivas. El reporte subraya que el escalón más bajo de la estructura salarial absorbe a la mayor parte de los trabajadores, con un total de 1,305,623 personas que perciben como máximo el equivalente a un salario mínimo por sus extenuantes jornadas.

Una problemática es la estructura de ingresos de personas que no perciben remuneración alguna por sus labores. Registrando un total de 898,384 personas se encuentran clasificadas bajo este rubro, lo que suele asociarse a esquemas de trabajo familiar de subsistencia o prácticas tradicionales de apoyo en comunidades rurales.


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